Guía de compra de purificadores de aire
Antes de gastar tu dinero: los factores que realmente importan, cómo cruzarlos con tu espacio y tu problema concreto, y los errores más caros que cometen casi todos los compradores primerizos.
Qué mirar
Los factores clave
Filtro HEPA real (H13 o superior)
El HEPA H13 retiene el 99,95% de partículas de hasta 0,3 micras. Huye de los "tipo HEPA" o "HEPA-like": rinden mucho menos y el fabricante lo sabe.
CADR y m² de la sala
Multiplica los m² de la sala por 7,5 para uso general y por 12,5 si hay alergias. Ese es el CADR mínimo en m³/h. Un purificador infradimensionado es dinero tirado.
Carbón activo para olores y COV
Si cocinas mucho, fumas en casa o acabas de pintar, el carbón activo es imprescindible. Y en cantidad suficiente, no una capa simbólica.
Ruido real (dB) en modo nocturno
Para un dormitorio busca ≤ 30 dB en el modo más bajo. Por encima de 40 dB notarás el ruido de noche aunque lo compres "silencioso".
Consumo y coste anual
Entre electricidad (20–45 W típicos) y filtros (20–70 € cada 6–12 meses), un purificador cuesta entre 50 y 120 € al año mantenerlo.
Sensor de calidad del aire
Un buen sensor PM2.5 con modo auto es la diferencia entre olvidarte del aparato o estar siempre ajustándolo a mano.
Cómo calcular el CADR que necesitas (en dos minutos)
Es el único cálculo que de verdad hay que hacer antes de comprar, y casi nadie lo hace. El CADR (Clean Air Delivery Rate) mide cuántos metros cúbicos de aire limpio entrega el aparato por hora. Para saber si te sirve necesitas cruzarlo con el volumen de tu sala y con las renovaciones por hora (ACH) que quieres conseguir.
Partiendo de una altura de techo estándar de 2,5 m, la cuenta se simplifica a una multiplicación:
- Uso general (polvo, olores, ambiente en general): 3 ACH →
CADR = m² × 7,5 - Alergias, asma o mascotas: 5 ACH →
CADR = m² × 12,5
Con eso ya puedes descartar la mitad del catálogo de Amazon de un vistazo. Estos son los números redondos:
| Sala | CADR mínimo (uso general) | CADR mínimo (alergias) |
|---|---|---|
| 10 m² (habitación infantil) | 75 m³/h | 125 m³/h |
| 15 m² (dormitorio) | 115 m³/h | 190 m³/h |
| 20 m² (dormitorio grande) | 150 m³/h | 250 m³/h |
| 25 m² (salón pequeño) | 190 m³/h | 315 m³/h |
| 30 m² (salón) | 225 m³/h | 375 m³/h |
| 40 m² (salón grande / loft) | 300 m³/h | 500 m³/h |
Dos advertencias sobre este cálculo. La primera: los m² que anuncia el fabricante en la caja casi siempre asumen 1 o 2 renovaciones por hora, que es lo mínimo imprescindible para que la cifra no sea mentira, pero muy poco para notar algo. Por eso un modelo "para 48 m²" suele ser un modelo cómodo para 30 m² reales. La segunda: el CADR se mide siempre a velocidad máxima, que es justo la velocidad a la que no vas a usarlo de noche. Si te importa el silencio, sobredimensiona.
Si quieres entender de dónde salen estas cifras y qué normativa hay detrás de las etiquetas HEPA, lo desarrollamos en la guía de HEPA H13 vs H14 y CADR según la normativa europea.
Cuánto gastar: qué obtienes en cada rango de precio
El salto de calidad no es lineal. Hay dos escalones donde el dinero rinde mucho (pasar de < 60 € a ~100 €, y de ~150 € a ~220 €) y un tramo alto donde pagas sobre todo diseño, conectividad y funciones extra. Los precios se mueven, así que damos horquillas.
Menos de 60 €: solo para espacios muy pequeños
A este precio el CADR ronda los 60–120 m³/h. Sirven para un escritorio, un baño o una habitación de 8–10 m², y poco más. El AROEVE HEPA H13 cumple honradamente en esa liga; el Cecotec TotalPure 1000 es el ejemplo de por qué conviene mirar el CADR antes que la marca. Si tu presupuesto es este, revisa primero la comparativa de mejores purificadores baratos.
90–150 €: el punto dulce para dormitorios
Aquí aparece el HEPA H13 certificado de verdad, el sensor PM2.5 con modo auto y los modos nocturnos por debajo de 30 dB. Es el rango donde está el Levoit Core 200S, el Philips Serie 600, el Xiaomi 4 Lite y, para cuartos de bebé, el Momcozy. Para la mayoría de compradores con un dormitorio de 12–20 m², gastar más de esto no mejora el resultado de forma perceptible.
200–270 €: salones de 25–40 m²
El escalón que sí compensa si tienes un salón de verdad. CADR de 240–500 m³/h, más carbón activo y filtros con mejor relación duración/precio. Es la horquilla del Levoit Core 300S, el Core 400S, el Philips Serie 2200 y el Xiaomi 4 Pro.
Más de 370 €: gama alta y aparatos 3 en 1
Solo tiene sentido en tres casos: superficies por encima de 50 m², necesidad de un CADR muy alto por alergia severa, o querer un 3 en 1 que además ventile o caliente. El Levoit Core 600S y el Philips Serie 4200 justifican el precio por caudal; el Philips Air Performer 3 en 1 lo justifica por versatilidad, no por purificación pura. Tienes el detalle en la comparativa de salones grandes y gama alta.
¿Qué purificador de aire comprar según tu caso?
No existe un "mejor purificador" universal. El mejor para ti depende sobre todo de qué problema quieres resolver y de cuántos m² tiene la sala en la que va a estar. Estos son los perfiles más habituales.
Si tienes alergia al polen, ácaros o polvo fino
Prioriza un HEPA H13 real y un CADR cómodo para tu sala (mejor sobredimensionado un 20% que justo, y calculado con el factor 12,5 de la tabla de arriba). El prefiltro lavable te ahorrará dinero a medio plazo. Evita purificadores con ionización intensa: algunos generan trazas de ozono que irritan vías respiratorias sensibles, un asunto que explicamos a fondo en ionizadores vs HEPA vs UVC: qué funciona de verdad. Modelos que cumplen: Levoit Core 300S, Core 400S y Philips Serie 2200. Tienes el desglose completo en la guía para alérgicos.
Si vives con un bebé o niño pequeño
Lo crítico es el ruido en modo nocturno (≤ 30 dB), bloqueo de mandos, estabilidad (que no se vuelque de un manotazo) y ausencia de emisiones de ozono. No hace falta un modelo caro; hay purificadores de entre 100 € y 180 € perfectamente válidos para una habitación infantil de 10–15 m².
Si convives con perro o gato
El punto de dolor es el pelo y la caspa. Busca purificador con prefiltro exterior lavable (o aspirable) para no saturar el HEPA, y asume que cambiarás filtros algo antes de lo previsto por el fabricante: con un perro que suelta pelo, un filtro de 12 meses se queda en 8 con facilidad. CADR cómodo para que renueve el aire varias veces por hora. Los modelos concretos y el cálculo de recambios, en la guía para casas con perro o gato.
Si cocinas mucho o hay humo en casa
El protagonista aquí es el carbón activo. Mira la cantidad de carbón (en gramos o capas), no solo si lo incluye. Un HEPA sin carbón no elimina olores ni COV; un carbón escaso tampoco aguanta más de unos meses. Si hay humo de tabaco de por medio el caso cambia bastante y lo tratamos aparte en la guía para fumadores y humo de tabaco.
Si es para un salón grande o loft
A partir de 30–35 m² necesitas un CADR de 250 m³/h o más. Muchos modelos "best-seller" de Amazon se quedan cortos aquí. En nuestras comparativas señalamos claramente cuáles aguantan salones grandes y cuáles no.
Errores típicos al comprar un purificador (y cómo evitarlos)
- Comprar por precio sin mirar el CADR. Un purificador de 70 € para un salón de 30 m² no purifica: mueve aire.
- Fiarse del marketing "HEPA". Si no aparece el grado (H13, H14) o se menciona "tipo HEPA", descártalo.
- Ignorar el coste de los recambios. Hay modelos con filtros de 60–90 € que hay que cambiar cada 6 meses. Multiplica por 3 años antes de decidir.
- Comprar ionizadores puros. No filtran: solo cargan partículas. Sirven de poco frente a un HEPA y algunos emiten ozono.
- Pensar que "más caro = mejor". Un Dyson de 600 € no supera a un Levoit de 200 € en la mayoría de pruebas independientes.
El coste real: lo que no ves en el precio de la etiqueta
Un purificador es una compra con suscripción encubierta. Antes de decidir, calcula el coste a tres años, que es la vida útil razonable del aparato:
- Filtros. Entre 20 € y 70 € por recambio, cada 6–12 meses según uso. En tres años son de 60 € a 300 €. Aquí es donde las marcas nicho de Amazon suelen salir caras: filtro propietario, sin alternativas compatibles y con stock que desaparece a los dos años.
- Electricidad. Con 20–45 W típicos funcionando en modo auto, hablamos de 15–40 € al año. Menos de lo que casi todo el mundo teme; lo desglosamos en la guía de consumo eléctrico de un purificador.
- Mantenimiento. Gratis en dinero, pero no en tiempo: aspirar el prefiltro cada 2–4 semanas alarga la vida del HEPA de forma notable. Cómo hacerlo bien, en la guía de mantenimiento.
La conclusión práctica: un purificador de 100 € con filtros de 60 € anuales sale más caro a tres años que uno de 200 € con filtros de 25 €. Comprueba siempre el precio del recambio antes de comprar el aparato, no después.
Cuándo NO merece la pena comprar un purificador
No todo problema de aire se resuelve con un purificador, y vender lo contrario sería deshonesto. Ahórrate el dinero si tu caso es alguno de estos:
- Humedad, moho o condensación. Un purificador retiene esporas en suspensión, pero no ataca la causa. Lo que necesitas es un deshumidificador y resolver el foco de humedad.
- Un olor puntual con origen conocido. Si huele por una tubería, un cubo o una obra, ventilar cinco minutos es más rápido y gratis.
- Quieres cubrir toda la casa con un aparato. No funciona así: el aire limpio no atraviesa puertas cerradas. Un purificador purifica la sala en la que está. Para varias estancias, o lo mueves o compras varios.
- Buscas protección frente al CO₂. Ningún purificador doméstico reduce el CO₂. Para eso solo sirve ventilar.
Si no tienes claro qué problema quieres resolver exactamente, empieza por el diagnóstico: los problemas de aire más comunes en una casa y qué los soluciona en cada caso.
¿Necesitas ayuda para decidir?
Empieza por la categoría de problemas del aire para entender qué quieres resolver, pasa por las reviews por espacio y uso y remata con una comparativa entre tus finalistas. En 20 minutos tendrás una decisión sólida.